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sábado, 31 de diciembre de 2011

2012

Se va el año mas intenso de mi vida.
Gracias a todos los peruanos que me siguieron.
Y gracias al ángel que me cuida desde arriba, por darme el mejor comienzo posible para este 2012 que se viene.
Empezamos con todo!
Hay trabajo.
Hay salud.
Hay amor.
Y hay, sobre todo, mucha paz.
Sean felices!

Luisito

martes, 20 de diciembre de 2011

Balance 2011

Un año lleno de cambios, que culmina de la mejor manera posible.
Agradezco a todos los que me ayudaron en los malos momentos, y los invito a compartir tantas cosas buenas que vendrán.
El balance es muy positivo, al punto que ni me lo creo.
Va, desde aquí, un agradecimiento muy especial a toda la gente de Perú que me brindó su apoyo incondicional.
Aunque mi vida haya tomado un nuevo rumbo, sepan que no los olvido.

Hasta siempre,

Luisito

viernes, 16 de diciembre de 2011

Estocolmo


Les dejo un artículo que escribí sobre el majestuoso Hotel Berns de la capital sueca.
Perdonen que los tengo abandonados, pero no paro de escribir todo tipo de notas y reportajes. El trabajo sana, se los recomiendo.
¡Besos!

pd. hagan click en la imágen para verla grande.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

I´m back!

Chequen este link que está muy bueno.
Se llama Mom, I´m gay, y habla de ese momento tan difícil en que todos los que somos tenemos que decirle a nuestros padres justamente eso. Que somos.

http://vimeo.com/32992174

Hope U-likeit!

pd. si no pueden abrir el archivo, hagan copy paste, es fácil!

lunes, 14 de noviembre de 2011

Mientras tanto, en Buenos Aires...


Pasan cosas como ésta.
Ojalá les guste la revis, el primer número fue un éxito total!
Gracias a todos lo que colaboraron con el proyecto.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Todo llega



Aquí, la portada de mi revista.
Finalmente, está en imprenta.
Y sí, cuando uno trabaja duro, todo llega.
Eternamente agradecido.

martes, 11 de octubre de 2011

En eso estamos


Con la felicidad a Flor de piel.
Aquí, en la comunión de mi amada Feli.
¡Sean felices!

pd. la semana que viene les subo la portada de U-like it!, mi nueva revista.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Cerrado por...

Una vida interesante más allá de la pantalla.
Una vida con onda más allá de Perú.
Una vida, digamos, real.

Cuando no tenga nada que hacer y me provoque escribir gratis, vuelvo.
De momento, no me da la gana.

Saludos y gracias.

The nada.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Un poco de nada

Amigos,

Estoy vivo, no desaparecí.
Ahora mismo, viendo los Emmys.
¿Por qué allá todo es tan lindo? ¿Por qué solo ellos lo hacen tan perfecto?
En fin, solo puedo decir que las farándulas de nuestros países no tienen nada que hacer frente a la televisión americana.
Nada, nada.
Así que no se gasten, no se crean estrellas, sepan que sus programas son una porquería y que nunca, jamás, le llegarán a los talones a las celebridades de LA.
¿Qué más?
Que no escribo nada largo porque no me da el alma.
Pensaba hacerlo hoy domingo, pero se me pasó el día entre un almuerzo familiar y la siesta reparadora que tanto anhelaba.
Entre la maestría y la revis me quedan unas seis o siete horas libres por día, que las destino al sueño y a un chico que veo de vez en cuando, si es que logro no dormirme en sus brazos.
Luego, nada.
No queda tiempo para nada.
Aunque hoy, sí, me tomé unos minutos para llorar.
Hoy, 18 de septiembre, se cumplen cuatro años de la partida de Candy.
Y la extraño, cuando pienso en ella de veras que la extraño.
Y miro a Cata, que está igualita a su mami cuando era chica, y la abrazo fuerte y no la suelto.
Y siento que alguien nos cuida desde arriba.
Que todos en la familia estamos bien por alguna extraña razón.
Que las cosas siempre se solucionan casi mágicamente, y eso no puede, no debe, ser una mera casualidad.
Entonces trato de ser bueno, de estar calmado, de borrar los malos pensamientos, los deseos furibundos, y procurar que todos estén bien.
Porque luego se van, y es demasiado tarde para quererlos.
Así que termino este post laberíntico, por momentos sin coherencia y sin sentido, diciéndoles que traten de dar lo mejor de sí mismos, que sepan que alguien los cuida desde arriba y que la vida es demasiado corta para desperdiciarla siendo un hijo de puta.
Eso, nada más.
¡Feliz semana!

jueves, 15 de septiembre de 2011

No comments...

De ahora en adelante, el servidor no acepta comentarios de los lectores de este blog.
Quiero que me lean, no que me escriban.
Hagan de cuenta que están leyendo un libro, y que la posibilidad de interacción con el autor es nula.
No lo tomen a mal, yo los quiero igual, pero necesito un poco de aire.
Cualquier duda, sugerencia o comentario, me pueden escribir por twitter, en @Luisitocorbacho.
Por lo demás, les cuento que me mudé a Palermo y estoy muy revolucionado con esta nueva vida.
¡Ojalá resulte!

Besos y abrazos,

Luisito

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Inspiración




¡Miren esto!
Se trata de las obras del artista inglés Carl Warner, que para sus creaciones utiliza sólo comida.
¡Sí, lo que ven ahí son alimentos!
Desiertos de pavo, árboles de brócoli, caminos de salami, montañas de pan y ríos de pasta son algunos de los ejemplos.
Visiten la página, no tiene desperdicio.

http://www.carlwarner.com

pd. ¿Les gusta como portfolio para la revis?

domingo, 11 de septiembre de 2011

¿Dónde estabas el 11-S?


Yo lo recuerdo clarísimo.
Reunión de sumario en la revista El Planeta Urbano, de la que era Editor General.
Un oficina muy blanca , net, fashionista, impoluta, en pleno barrio de Palermo Soho.
Mis compañeros y yo definiendo los temas del número de noviembre: dos producciones de moda, tres reportajes a actrices famosas, la cobertura de un viaje a Tailandia, una nota de actualidad y las secciones de siempre; música, libros, gadgets, gourmet, vinos, cine, teatro, autos, arte y tecnología.



Así estábamos, discutiendo sobre la conveniencia de publicar tal o cual frivolidad, cuando de repente una secretaria nos interrumpió: ¡Pongan CNN!, alcanzó a gritar, y corrimos a prender la tele, a ver un avión chocando contra la primera torre y luego, como si se tratara de una película de ciencia ficción, el segundo mounstruo de hojalata impactando en el otro edificio descomunal.
Recuerdo que aquella tarde nos quedamos helados, hipnotizados frente a la pantalla sin saber muy bien qué hacer.
Después, al caer la noche, repensamos el contenido del número siguiente y comenzamos a diagramar una edición especial sobre el nuevo caos mundial y la insoportable seguridad aeroportuaria que sobrevendría.
Tres semanas más tarde, tuvimos la portada: una modelo muy flaca y muy rubia esperando su vuelo, portando una máscara de gas y su maleta LV cargada de productos anti terrorismo.
Muchos medios nos criticaron, como era costumbre, por frivolizar el tema.
Pero ninguno dejó de hablar de nosotros.
Yo tenía 23 y disfrutaba como nadie de nuestra incipiente controversia pública. Ahora, diez años después, miro hacia atrás y compruebo que todo ha cambiado, que mi vida es otra y el mundo es otro.
Sin embargo, muy dentro de mí, en el fondo de mi esencia, soy el mismo chico que se aburre de todo y quiere crear cosas nuevas, generar controversia, dar que hablar.
Aunque ahora, claro está, sufrí un baño de vulgaridad excesivo -sobre todo en el último año- que espero no volver a repetir.
Porque ya lo viví, lo disfruté, me ensucié, nadé en el lodo de manera tan intensa que ahora, al menos de momento, prefiero quedarme en mi jardín de rosas.
El que entienda, que entienda. Y el que no, que escriba comentarios tontos con diferentes seudónimos (que, por cierto, a mí y a mis amigos nos resultan tremendamente divertidos) o simplemente se cambie de blog.
Hay muchos; hay para todos los gustos (y los malos gustos).

Besos y abrazos, buen comienzo de semana.
Y recuerden:
Como te ven, te tratan. Y si te ven mal... te maltratan.

pd. los desafío a que recuerden y me cuenten qué estaban haciendo el 11-S de 2001

viernes, 9 de septiembre de 2011

Viento en popa


Amigos y amigas,

Disculpen que no he tenido tiempo de escribir un relato extenso.
Prometo hacerlo este fin de semana.
De momento, les dejo la imagen de Absolut, que acaba de entrar como main sponsor de nuestra revista.
Ayer fui al lanzamiento de Absolut Blank en Buenos Aires y quedé feliz con la nueva estética de esta glamorosa marca.
Estamos felices con el proyecto de la revis, gracias a todos los que me apoyan y me desean suerte.
Saldremos a fines de octubre, en formato papel por supuesto, con la mejor calidad del mercado, dado que hablaremos de moda, gastronomía, diseño y muchos otros temas que requieren de un gran cuidado visual.
Este es un sueño hecho realidad. Y dicen que en la vida todo llega.
Por último, a quienes reclaman relatos hot, no se preocupen, siempre es divertido escribir sobre esos temas y pronto volveré al ruedo, pero sucede que estoy comenzando a salir con alguien y no quiero seguir experimentando con desconocidos.
De cualquier manera, recurriré a la memoria emotiva, a las historias de mis amigos y a la imaginación para acercarles algún que otro cuentito que los turn you on.

Abrazos para todos y todas, love you guys!

pd. la foto pertenece a la nueva campaña de Absolut que me acaban de pasar para la contraportada de la revis. ¡Ojalá les guste!

martes, 6 de septiembre de 2011

Glam lessons



Aprendan. Es gratis.

pd. Borré la entrada anterior, porque era demasiado fea y grasa. El gordo se está pudriendo en Miami, no puede respirar, él mismo lo dice. So, no vale la pena dedicarle un post. Mejor vamos con gente auténtica, bonita y ganadora. Vamos con Madonna.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Vuelta a las aulas


Hace diez años terminé la universidad.
Luego me fui a viajar por el mundo, acabé viviendo en Miami y embarcado en una aventura romántica que estuvo buena, pero ya pasó.
Ahora, de regreso, todo parece volver a empezar.
Y mañana viernes, a las ocho de la mañana, tengo que estar al otro lado de la ciudad, muy despierto, bañado y perfumado, listo para mi primera clase. Yes, it´s all coming back, y vuelvo a ser alumno, después de tantos años alejado de los claustros.
Comienzo mi Master, un posgrado en Gestión de Contenidos en la Universidad Austral.
Estoy nervioso, por supuesto. Pero sé que valdrá la pena.
Y, en todo caso, prefiero inquietarme por temas académicos a estar tenso por recordar o no la coreografía de El Gran Show.
Espero haber tomado la decisión correcta. Volver a lo esencial, ser quien realmente soy.
A los que me quieren, wish me luck!
A los que no, ¿para qué me leen?

Follow me on twitter @LuisitoCorbacho

miércoles, 31 de agosto de 2011

Hazme salchicha

Esta noticia va dedicada a los miles de maricones que me leen y hacen sus chanchadas con extraños que contactan en Internet.
¡Miren lo que les puede pasar por calentones!

La policía rusa detiene a un hombre por envenenar a otro y comérselo

La policía de Mourmansk, al noroeste de Rusia, ha arrestado a un joven acusado de haber matado y comido a un hombre que había contactado en un sitio de internet para encuentros homosexuales.
El 19 de agosto le invitó a su casa, le envenenó y le cortó en pedazos para comérselo. Durante una semana, cocinó sus restos de diversas maneras: filetes, croquetas y salchichas.
El cocinero grabó en vídeo cómo preparaba hamburguesas con la carne de su víctima, imágenes que llegó difundir por internet.


Elmundo.es

martes, 30 de agosto de 2011

Prendí fuego a la lluvia

Estoy obsesionado con la cantante Adele.
Por eso, aquí les dejo la letra de Set Fire, la canción que más me representa.

I let it fall, my heart
And as it fell you rose to claim it
It was dark, and I was over
Until you kissed my lips
and you saved me
My hands they’re strong
but my knees were far too weak
To stand in your arms
without falling to your feet

But there's a side to you
that I never knew, never knew
All the things you'd say
they were never true, never true
And the games you'd play
you would always win, always win

But I set fire to the rain
Watched it pour as I touched your face
Well it burned while I cried
‘Cause I heard it screaming out
your name, your name...

When I'd lay with you
I could stay there and close my eyes
Feel you here forever
You and me together, nothing is better!

‘Cause there's a side to you
that I never knew, never knew
And all the things you'd say
they were never true, never true
And the games you'd play
you would always win, always win
traducción de transmusiclation
But I set fire to the rain
Watched it pour as I touched your face
Well it burn while I cried
‘Cause I heard it screaming out
your name, your name...
I set fire to the rain
And I threw us into the flames
Well it felt something died
‘Cause I knew that that was
the last time, the last time

pd. en este link encontrarán la traducción y el video

http://transmusiclation.blogspot.com/2011/07/traduccion-set-fire-to-rain-adele-letra.html

lunes, 29 de agosto de 2011

Nuevo fondo


Y sí, puse a Carrie porque la amo, porque para mí es todo.

Porque voy dejando de lado la vulgaridad farandulera peruana.

Porque me transformo.

Soy Buenos Aires, ciudad, libros, moda, cultura, diseño.

Soy todo eso y mucho más.

Muero y vuelvo a nacer. Me reinvento.

Y tengo todo para seguir.

Soy joven, estoy sano, tengo paz, amigos, familia.

Y a mi bella, histérica, siempre viva y glamorosa Buenos Aires.

Love you all, keep in touch!



pd. follow me on twitter: @LuisitoCorbacho

Para reflexionar

Hoy escuché que cuando te mueres, llegas al más allá y te preguntan:
¿Cuánto amor diste a lo largo de tu vida?
¿Cuánto amor pediste?

domingo, 28 de agosto de 2011

Especially for you

Dedicado a los enfermos.
A quienes les atormenta la simple y desquiciante imposibilidad de seguir siendo jóvenes, de seguir siendo sanos.

(después no digan que no les avisé)

jueves, 25 de agosto de 2011

Twitter oficial

Tarde pero seguro, inauguro mi cuenta de twitter.
La dirección es @LuisitoCorbacho
Este es el oficial, no se aceptan imitaciones.
Síganme, ¡no los voy a defraudar!

martes, 23 de agosto de 2011

Canapé de mondongo



Daniel usa gel en el pelo.
Mucho gel, tanto que siento leves pinchazos en la yema de mis dedos cuando le acaricio la cabeza.
También usa crema de peinar, una sustancia viscosa con olor a crema de enjuague o acondicionador de cabello de dudosa procedencia. De perfumería barata. De mucama, diría la hija de puta de mi madre.
Daniel tiene los dientes muy blancos y muy grandes. Demasiado impecables para mi gusto, demasiado fluorados, como de galán de telenovela mexicana.
Los dientes de Daniel son tan perfectos y artificiales como su pelo engelado. Como su cara bronceada por la cama solar. Como su culo duro y pomposo, depilado, turgente. Y como su pecho, también depilado, también bronceado color naranja zanahoria en pleno invierno porteño.
Daniel es eso. Es un aparato, un grasa, un canapé de mondongo.
Ahora, la pegunta del millón es la siguiente: ¿Por qué no puedo dejar de llamarlo? ¿Por qué no lo borro del msn de una vez por todas? ¿Por qué sigo enviándole mensajes de texto un jueves a las dos de la madrugada, borracho, mientras salgo de comer con amigos y siento que la noche no puede acabar así, sin un buen polvo?
La respuesta, creo, está en la última pregunta. El buen polvo, esa es la cuestión. Daniel es un buen polvo. Más que eso, Daniel es el mejor polvo, el más sublime y perfecto garche sin amor de toda mi existencia.

Conocí a Daniel hace seis meses, a través de una página de contactos gay. Manhunt, para ser más exactos.
Esa noche entré al chat, abrí mi perfil, expuse mis fotos y dejé abiertos mis intereses al alcance de cualquier extraño.
Dos imágenes, una en la que aparezco en traje de baño, saliendo de la pileta de la chacra de Shakira en Punta del Este –sí, esto es verdad, pero da para una crónica en sí misma- y otra en la que estoy de civil, de calle, vestido con una camiseta medio ajustada, un jean color gris de corte pitillo y mis zapatillas negras de charol. Muy puto, muy haciéndome el fashion, muy así como si nada, como si anduviera todo el día requete producido casi sin darme cuenta.
Al costado de las fotos, que fueron severamente editadas y photoshopeadas, estaba la descripción de rigor: 1.88 de altura, 75 kg de peso, ojos marrones, pecho lampiño, contextura delgada (pero marcado, de gym), pelo castaño (castaño claro, of course) dotación de… 20 x 6 (digamos, en estado de ebullición, claro está), activo (fundamental) y en busca de: sexo casual, one night stand, o lo que se dé. No acepto tríos. Compromiso emocional: 0.0.

Y eso era todo. Y eso bastó para que Daniel, en su búsqueda de quién sabe qué, me enviara un mensaje que decía: Hola, como va?, e iba acompañado de su perfil, que no me interesó leer, puesto que sus fotos lo mostraban todo.
El tipo se partía al medio. Tenía los dientes muy blancos, sí. Tenía mucho gel en el pelo, eso ya lo dije. Pero su cuerpo… ¡Dios santo y la Virgen María! Su cuerpo era un monumento a la cultura física, una oda al fitness, un credo a la buena forma y la alimentación libre de grasas trans.
Daniel era todo eso. Todo eso y nada más, porque ni bien iniciamos el chat de rigor -esa conversación ridícula en la que uno no sabe muy bien qué coño decir- el bueno de Daniel demostró toda su ignorancia y pelotudez congénita.
El bueno de Daniel demostró se un bueno para nada. Con su conversación estúpida, intrascendente; con sus horrores de ortografía, sus alusiones constantes al cine de acción y a los suplementos deportivos, su interés nulo por la lectura (no soy de la generación de leer libros, se atrevió a decirme) y sus idiotas ganas de conocerme para salir a tomar un helado y ver qué onda.

Pues bien, ahora me hago el vivo, el inteligente y superado que está más allá de los chats vacíos en busca de sexo express. Pero en ese momento, le seguí el juego al lindo de Daniel y hasta quedé en pasar a buscarlo por el gimnasio para ir a tomar algo y ver qué onda.
Y pasé, y lo vi con ropa deportiva y me volvió el alma al cuerpo. Ahí estaba Daniel, esperando en la puerta de su gym de Palermo, con muchos músculos muy trabajados -todavía casi palpitando de tantos push ups- una sonrisa de propaganda de dentrífico blanqueador y una alegría tremendamente imbécil.
Me quedé spechless, como Lady Gaga en una de sus canciones, y casi me voy, pensando que un tipo así jamás se fijaría en un escuálido intelectualoide nerd como yo. Pero ya estaba ahí, ya lo tenía en frente, y no había mucho que perder. Entonces lo hice subir al auto, lo saludé con un beso, sentí el olor de su crema para peinar mezclada con gel capilar y desodorante Adidas, le pregunté si todo estaba bien y lo llevé a un muy previsible bar de Palermo, donde pedí un gin tonic bien cargado y lo escuché decir, anonadado yo, que no tomaba ni una gota de alcohol.
Luego de la muy olvidable conversación en aquel bar, en la que no dejó de hablarme de sus ejercicios físicos diarios, sus deportes extremos en vacaciones, sus fines de semana fuera de la ciudad practicando remo, kayak, rollers o bicicleta, lo invité a llevarlo a su departamento, también en Palermo, y también muy previsible.
Una vez en la puerta del edificio moderno, a estrenar, el idiota de Daniel quiso despedirse.
Me quedé perplejo. ¿Acaso no iba a invitarme a pasar? ¿Tanto lío para nada? ¿Será que no le gusté?
Si querés pasá a tomar un café, pero te aclaro que no me gusta tener sexo en la primera cita, me dijo.
What? ¿Entonces aquello había sido una cita? Volví a perplejarme, pero esta vez reaccioné rápidamente, con inteligencia, con el instinto depredador bien calculado.
Y me hice el tonto.
Claro, no te preocupes, le dije. Solo nos tomamos un café.
Pero el café terminó en un beso. Y el beso derivó en una tocada de pierna (de él hacia mí). Y mis manos no pudieron contenerse, así que lo abracé fuerte, le acaricié la espalda, sentí sus pectorales hinchados, sus bíceps contraídos, sus abdominales perfectos.
Entonces volvió a decirme que no le gustaba hacerlo la primera vez, pero yo hice como que no lo escuchaba, y arrastré su mano gruesa –encallada la palma de levantar tantas pesas- hacia mi sexo duro, expectante, incontrolable. Y Daniel no pudo contenerse. Daniel se agachó y me la chupó con maestría, se desvistió sin desprenderse de mí, alcanzó a bajarme los pantalones, me condujo a su cama y dejó que me lo follara con una destreza inusitada. Fue todo perfecto, de un mecanismo impecable, como si se tratara de una porno en la que cada pose o movimiento estaba ensayado de antemano.
Daniel era un experto en el arte de recibir. Y yo, que solo había llegado a tercera base con mi ex novio y algún que otro amante ocasional, me lo cogí con una maestría casi inverosímil.

Después de eso hablamos, y todo el erotismo se me fue al tacho de basura. Daniel era insoportable, capaz decir tres o cuatro estupideces por minuto, seguidas, sin pausa, con un tono de voz molesto, con su gel en el pelo y su encandilante sonrisa blanquecina.
Me fui de ahí sin querer volver a verlo y prometiéndole un montón de cosas: que lo llamaría al llegar a casa, que le escribiría un mail, que lo invitaría a comer y que iría con él a patinar por Puerto Madero el siguiente fin de semana. Por supuesto, no hice nada de aquello y hasta me vi tentado a borrarlo del msn.
Pero lo mantuve en mi chat, por las dudas.
Y esas dudas llegaron el sábado siguiente, cuando terminé de comer con dos amigas a tres cuadras del departamento de él, con dos copas de vino encima y una calentura extrema en mi parte de adelante. Entonces le escribí, le dije que estaba cerca, que quería verlo, que por favor me recibiera. Aceptó de inmediato, me abrió las puertas de su casa, me ofreció un café –que no acepté- quiso charlar y se vio invadido por un beso mío que derivó en todo lo demás. Y cogimos como nunca, y luego descansamos y volvimos a hacerlo, hasta que probamos dos o tres poses innombrables y quedé agotado. Recuerdo que en una de esas batallas –la segunda quizás- Daniel me dijo, estando yo adentro suyo, que la amaba –supongo que se refería a mi pija- y que no me fuera nunca de adentro suyo.
Me freakeó un poco su comentario, pero entendí que era producto de la lujuria extrema y decidí no preocuparme al respecto. Luego me fui, volviendo a prometerle cosas que nunca cumplí.

Durante las semanas siguientes, Daniel continuó con sus propuestas de ir al cine y cosas por el estilo, cosas que hacen las posibles parejas antes de convertirse en tales entidades, pero yo no acepté ni uno de sus programas, y seguí llamándolo o escribiéndole solo cuando estaba borracho, caliente y cerca de su casa.
Hasta que vino el inevitable planteo, la aclaración de que él no era mi juguete sexual y la expresión de necesidad –de su parte- de tener una pareja y no un amante casual, un amigarche. Y mi respuesta contundente: ok, te entiendo, pero yo nunca voy a ir al cine con vos.
Daniel se ofendió y dejó de hablarme por dos semanas. Pero luego extrañó, me extrañó, la extrañó. Y me escribió.
Y pasé por su casa y me lo cogí sin siquiera saludarlo ni preguntarle cómo estaba. Y fue el mejor sexo sin amor de mi vida.

Así seguimos, durante meses, hasta que Daniel desapareció de mi vida. De repente me borró del msn, dejó de responderme los mensajes de texto y no me atendió más el teléfono.
Entonces pienso que debe haber conseguido un novio, porque no concibo la posibilidad de haber dejado de gustarle. Me digo, con cierta envidia, un poquito de despecho y algo de melancolía, que Daniel debe ser feliz en este momento. Que al principio intentó algo serio conmigo y no pudo. Que yo lo usé porque soy un hijo de puta. Que luego él me usó porque teníamos muy buen sexo. Y que ahora, después de todo, él decidió borrarme de su vida y apostar al amor verdadero.
Y yo, que me creo el más vivo de todos, me quedé sin el pan y sin la torta.
Pero estuvo bueno. Mientras duró, estuvo bueno.

viernes, 19 de agosto de 2011

Ocurrió así



Hoy me recibí de mentiroso.
Mi auto está en el taller, no tengo movilidad, no puedo ir a ningún lado porque vivo lejos de la ciudad y por acá no pasan taxis ni colectivos. Por acá no pasa nada, será por eso que amo tanto mi barrio.
Como decía, mi auto está roto y no tengo manera de salir esta noche. Ayer prometí castigarme por idiota. No salir en todo el fin de semana. No gastar plata, quedarme en casa mirando la tele, cocinando y comiendo lo que cocino. Lo que hace la gente normal, digamos.
Pero lejos de mí está la normalidad. Nada más alejado de lo que soy. Un idiota, un idiota probado que se cree muy especial. Tan especial que no usa el transporte público. Tan diva que llama a su hermana y le pide el auto para salir esta noche. Un jueves de agosto. Frío, helado. Un día en que todo el mundo se queda en su casa mirando a Tinelli.
Pues yo no. Yo llamo a mi hermana y le miento. Le digo que anoche me tragué un pozo en el centro de la ciudad, mientras regresaba de una reunión de trabajo. Le explico que el pozo era muy profundo, tanto que el chasis de mi auto quedó destruido, a la miseria, y tuve que llamar a una grúa para que me socorriera.
Mi hermana asiente, me consuela, putea al jefe de gobierno de la ciudad por no arreglar los pozos en el pavimento. Yo le sigo el juego, le miento cada vez más.
Aunque la parte del remolque es verdadera, todo el resto proviene de mi imaginación de escritorcillo mentiroso.

Luego llama mi madre, y le hago el mismo cuento. Procuro ser minucioso en mi relato, imitar a la perfección los detalles que le describí a mi hermana. Mi madre no putea al jefe de gobierno, sino a la presidenta. Dice que es una negra de mierda, que este país no tiene futuro. Le doy la razón, también le sigo el juego. Entonces puteamos juntos: a Cristina, a su marido difunto y a su hija la fea, que nada tiene que ver en este cuento, pero se lleva el insulto mayor sólo por ser fea y verse desaliñada.
Corto con mi mami y pienso que jamás podría decirle la verdad sobre lo que ocurrió anoche.

Nunca, never ever, sería capaz de contarle que después de comer con un amigo que quiere ser mi novio y pedirle que me traiga un ipad cuando vuelva de LA, la semana que viene, lo dejé en la puerta de su casa, le esquivé un par de besos y así como estaba, algo borracho por el vino de la cena y bastante caliente porque sí, terminé solo en una bar gay de Palermo tomando cerveza. Solo, un miércoles por la noche, en pleno invierno. Nunca me atrevería a contarle esto a mis amigos. ¿Se puede ser más loser? ¿Se puede estar más desesperado? ¿Qué necesidad?
Viéndolo a la distancia, quiero suponer que el vino tiene la culpa. Que cuando tomo me transformo, me siento joven, lindo, caliente, y no tolero la idea de irme solo a casa. Será eso, supongo.
El punto es que estaba en Sitges –el bar de Palermo, claro está, no la playa de Barcelona- sentado en la barra con mi botellita de Corona y nada potable a mi alrededor. Todo era tan feo que comencé a arrepentirme de estar ahí. Quise irme, desaparecer, pero en lugar de eso pedí otra cerveza. Tomé más y terminé de perder el eje. Me puse calentón, más todavía. Y olvidé el sentido de la inhibición, de la cordura, de la decencia. Me fui al carajo. Tanto, que no tuve reparos en acercarme a una mesa cercana en la que charlaban dos rubitos de un extranjerismo evidente. Me presenté en inglés, por las dudas. Uno me sonrió, el otro puso cara de orto. Le hablé al primero, que no me sacaba sus ojos celestes de encima. Dios, mi reino por esos ojos, pensé.
El chico me dijo que eran alemanes, de Munich, que estaban en Buenos Aires de paso y que al día siguiente partirían a Santa Cruz, Bolivia, para conocer a los niños pobres que subvencionaban por correo y luego, cuando salieran de eso, terminarían su viaje en Perú.
Me conmovió el cuento de los niños y tal, pero más me derritió su mirada intensa, su pelo dorado, su camiseta ajustada, sus jeans medio rotosos que me sugerían todo y mucho más. Le pregunté si el chico de al lado era su pareja. Me dijo que sí. Me sentí golpeado, pero no vencido. Quedaba el trío, una trilogía de salchicha alemana. Los europeos son modernos, claro. No le hacen asco a nada, seguro. Para ellos, un ménage à trois es cosa de todos los días, pensé.
Pero no, nada que ver. Me equivoqué, una vez más.
Nos quedamos hablando pavadas durante una hora, hasta que, por fin, el alemán mala onda salió a fumar y pude quedarme solo con el de ojos celestes, que inmediatamente puso su mano sobre mi pierna. Le dije que su novio se iba a poner celoso. Me dijo que no. Le pregunté si hacían tríos, me contestó que no era su estilo, y quiso darme un beso muy desubicado, clandestino, con su chico fumando afuera y el peligro inminente de una pelea marital en puerta.
Lo besé igual, qué más daba. Se me puso dura, muy. Me dijo que nos fuéramos de ahí. Le volví a recordar la existencia de su novio mala onda. Me dijo que no me preocupara, que él lo mantenía, que él lo había invitado a ese viaje y que él mandaba en aquella relación. Sentí pena por el otro tipo, el mantenido humillado. No lo envidié ni un poquito. Y mientras me compadecía de su existencia, el marido esclavizado regresó de afuera con olor a tabaco. Un insoportable y muy desagradable aroma a cigarro negro, fuerte, amargo. El patriarca le dijo algo en alemán. No entendí ni medio, pero la cara del otro lo decía todo. Cara de culo, de poto, de orto. Una cara de mierda. Me dio igual, total, estaba demasiado borracho como para sentirme incómodo por eso. Me fui al baño para dejarlos hablar tranquilos. En el trayecto me encaró un brasilero feo. Le sonreí amablemente y le dije que estaba con mi novio, señalando al alemán lindo. Proyecté, claro está.
Cuando volví, el tipo me dijo que ya estaba todo arreglado, que a su novio no le molestaba vernos juntos, que podíamos irnos los tres al hotel y ver qué pasaba.
Le dije que no, que una vez había tratado de hacer un trío con una pareja de chicos y todo terminó muy mal, uno de los dos se puso celoso, yo me puse nervioso, no se me paró y los tres terminamos a las puteadas. Un horror, una experiencia irrepetible.
El rubito reaccionó a mi explicación como si no hubiera existido, e insistió con su invitación. Luego comenzó a besarme el cuello delante del otro. Nada le importaba. Su borrachera y su calentura eran más fuertes que cualquier otro sentimiento. De amor hacia su novio, por ejemplo. De respeto hacia el mantenido, por decir. No hubo nada de eso. El chico siguió besándome, tocándome y diciéndome cosas al oído. Cosas chanchas en un inglés duro y entrecortado. Un inglés alemán. Un acento irresistible.
No pude negarme, obvio.
Los subí al auto y manejé hacia San Telmo, a su hotel súper-chic-ultra-gay-moderno-sofisticado. Un hotel al que nunca llegamos, porque a la altura de la Casa Rosada, el edificio público que mi presidenta iluminó de manera híper marica, me llevé puesto el cordón de la acera, una especie de veredita que oficiaba de división de calles –o algo así- en medio de la rotonda que circunda la fucking Casa Rosada. El golpe fue demoledor, y la base de mi auto comenzó a perder diferentes líquidos negruscos que desconozco, hasta que del motor salió un humo espeso y casi explotamos. Los dos maricas alemanes y yo, el más puto de todos los porteños, por poco no contamos el cuento.
Y vaya si merecíamos un castigo, porque lo que no conté es que, mientras girábamos a la rotonda, yo me encontraba en el siguiente estado: alcoholizado, sin mis anteojos reglamentarios de manejar, muy al palo, con la bragueta baja, con el tipo malo tocándome la pija desde el asiento de atrás y el tipo bueno chupándomela desde el asiento de al lado. Y una mano en el volante y la otra debajo del pantalón del chico lindo.
Froilan froilan. Strugen stragen. Salchicha alemana completa servida al plato en doble ración con papas incluías. Y cerveza, mucha cerveza en el cuerpo, en la cabeza, en el cerebro. Tanto alcohol que no pude ver nada, no logré darme cuenta de lo que estaba pasando hasta que sentí el golpe seco y vi el humo saliendo del motor. Horrible, asqueroso, vergonzante.

Después vino la parte más bizarra y espantosa de la noche. Sacarnos las manos de la partes, abrocharnos los pantalones, salir del auto, comprobar que todo era un desastre, llamar al servicio mecánico y esperar, con esos dos extraños que impusieron su amabilidad y se rehusaron a dejarme solo, los cuarenta y cinco minutos que tardó en llegar el maldito remolque.
¿Y qué creen que me dijo el alemanote guapo cuando vinieron a buscarme y quise despedirlos?
No te vayas, por favor, ven a dormir con nosotros al hotel, que todavía me quedé con ganas.
No le pegué una trompada porque estaba demasiado cansado, arrepentido y preocupado. No lo pueteé porque no tuve fuerzas ni ganas de pensar en otra cosa que no fuera mi fucking auto chocado, el estúpido remolque y la manera en que llegaría al taller mecánico; cuánto me iba a costar el arreglo de ese auto importado que debía cambiar urgentemente por uno nacional si no quería entrar en quiebra y como llegaría, sano y salvo, con todo resuelto, a mi casa, al otro lado del mundo, un miércoles de agosto a las tres y media de la madrugada.

Ahora estoy escribiendo esto en una bar cercano al taller mecánico donde dejé mi auto anoche. Son las cinco de la tarde del día siguiente. El tipo del taller me dijo que el arreglo sería muy costoso y demoraría más de lo normal, dado que el auto es japoné y los repuestos no se consiguen porque en nuestro país las importaciones están momentáneamente bloqueadas (gracias Cristina).
Me quedé sin auto, sin plata y sin autoestima. Me siento la criatura más estúpida del planeta. Y para colmo, hoy le miento a mi familia para que me den otro auto, y así poder salir esta noche, volver a emborracharme y seducir nuevamente a un extranjero apetecible.
No aprendo. Sigo caliente y no aprendo. Soy hombre, soy joven, soy idiota. Y mientras escribo estas pavadas, pienso seriamente en la posibilidad de castrarme. Sería, quién sabe, la decisión más inteligente de mi vida.

martes, 16 de agosto de 2011

Tonto y retonto

Recién, un extraño que pretende salir conmigo me pidió que me describiera, y decidí escribirle esto.
Por supuesto, el tipo en cuestión huyó despavorido.
Así soy, pues, demasiado honesto para ser inteligente.
Yo, feliz. La soledad me sienta mejor que nunca.
Estoy tan a gusto conmigo mismo, que no la cambio por nada.
Va el texto, mis queridos curiosos:

Mi nombre es Luis. Tengo treinta y tres años, soy periodista y escritor.
Vivo en San Isidro, trabajo desde mi casa. Vivo solo, en el mismo edificio que mi madre.
Tuve una sola relación importante en mi vida, que duró ocho años y se terminó hace nueve meses.
Ahora estoy solo y muy contento con ese estado, aunque no descarto conocer a alguien relativamente normal, más o menos guapo y que me divierta. Si eso ocurriera, podría llegar a darme la posibilidad de meter a un extraño en mi cama, de invitarlo a mi casa y pasar un tiempo considerable a su lado.
Pero soy bastante escéptico al respecto, y no creo que eso ocurra.
Más bien asumo que el amor en mi vida es algo que ya pasó, que fue muy lindo, que me hizo relegar muchas cosas y disfrutar de tantas otras, pero que para mí será harto complicado, sino imposible, volver a amar.
Mientras tanto me entretengo, salgo bastante con mis amigos y amigas, disfruto más que nunca de ir a comer en grupo y hasta me animo a ir a discotecas de todo tipo.
Por lo demás, acudo al gimnasio con cierta regularidad, manejo todo el tiempo, soy lampiño, estoy muy apegado a mi familia, vivo afuera del clóset, soy fanático del cine y algo enfermo de la literatura.
Eso es todo, amigo.

Anoche...

Me volvió el alma al cuerpo, con el fabuloso Andy Bell

Va un poquito del concierto de Erasure en BA:

http://www.youtube.com/watch?v=XzPfepNJQsE

lunes, 15 de agosto de 2011

Esta noche...

¡Erasure en Buenos Aires!

Oh L'Amour
Broke my heart
Now I'm aching for you
Mon amour
What's a boy in love
Supposed to do

miércoles, 10 de agosto de 2011

El rey de la nieve


Sí, soy yo, desde Bariloche.
Hace mucho frío, y no me gusta como me veo en mi ropa de esquí.
Pero algunas me pidieron fotito, así que se las dejo.
Hoy corrí carreras, y gané. Sí, esquío de manera profesional, desde chiquito.
Era uno de mis secretos mejores guardados, ¿cierto?
Love you all!

lunes, 8 de agosto de 2011

Cerrado por vacaciones


Me voy a esquiar con mi familia, como cada segunda semana de agosto.
Me largo de aquí, a descansar de las locuras de Lima limón y las vulgaridades de su farándula.
Ya estuvo bueno.
¿Si regreso? ¿Cuándo?
No lo sé, no lo tengo claro, así que porfa no se molesten en preguntar.

Gracias a los lectores fieles, educados y respetuosos.
Al resto, sigan revolcándose en su chiquero, y sean muy felices.
I´m done.

pd. como verán en la carta que adjunto, tengo cosas mucho más importantes que hacer en lugar de ponerme a pelear con Carlinas, Peluchinas y Baylynas, todas locas de clóset al mejor estilo limeño...

viernes, 5 de agosto de 2011

Colgado de la palmera



Estoy borracho en el depa de mi madre.
Desde el quinto piso de su balcón, miro la palmera que invade el coqueto living de San Isidro.
Hoy viernes no hice nada productivo.
Desperté a la una de la tarde, tomé café frente a la compu, me limé las uñas, contesté algunos mails, me vestí de una manera absurdamente elegante (como si tuviera algo que hacer, un lugar a donde ir) y partí a vagabundear con el auto.
El sol, tan preciado en este invierno de locos que parece esandinavo, se asomó imponente y me quemó la mirada. Tengo que aprovecharlo, pensé, y manejé cuesta abajo, hacia el apacible Río de la Plata.
Me senté en un bar de windsurfistas, un criadero de potros cuaerazos, y pedí una Stella Artois de las grandes. Contemplé el río con una paz absurda, un relajo que no se condice con mi situación actual. Debería estar preocupado, lo sé, por los miles de males que me aquejan y prefiero no enumerar.
Sin embargo, en esta tarde de sol nada me importa, todo me chupa un huevo, el mundo y sus problemas mundanos me tienen sin cuidado. Es viernes, se acerca el fin de semana y la alegría de estar vivo, sano y libre me invade de una forma inusitada.

No fui al gimnasio.
No retiré mis estudios médicos.
No pagué los gastos de mi depa.
No lavé el auto ni le hice el service.
No concreté ninguna reunión de trabajo.
No escribí ni medio capítulo de mi nueva novela.
No visité a mi abuela.
No fui a buscar a mi sobrina al colegio.
No llamé al dentista para acordar una cita.
No hablé con mi contador.
No entregué los libros que debía entregar a los power players literarios de Buenos Aires.
No mandé por correo mi novela a Madrid.
No hablé con los organizadores de la feria de Santiago, que me quieren llevar a Chile.
No me hice ni masajes, ni limpieza de cutis, ni manicura ni pedicura.
No me afeité.
No me bañé.
Ni siquiera me peiné.
Pero me puse un saco lindo y me senté en un bar lleno de chicos lindos a tomar cerveza y, mientras me emborrachaba duro y parejo, chateaba desde el Blackberry con mis amigos y amigas, planeando la joda del fin de semana.
El lunes será lunes y todo volverá a ponerse gris y pesado.
Pero hoy es viernes, gracias a Dios es viernes, y los viernes nada debe importar más que relajarse con amigos y familia.
Por eso subí al depa de mi madre, borracho como estoy, a darle un abrazo y conversar con ella frente a su palmera y dejar que me cuente todo sobre sus peleas con la empleada, que me detalle las nuevas ofertas del super o se queje por los altercados con su novio y las locuras de mi abuela.
No me interesa nada de lo que dice, por supuesto, pero estar a su lado me produce una paz indescriptible, una sensación de protección que parece lo más cercano al seno materno.

Ahora son las seis de la tarde y el fondo de la palmera comienza a ponerse de color anaranjado.
El atardecer se hace noche, mi madre se enfunda en su pijama a rayas y yo bajo a mi depa a cambiarme.
Me voy a bañar.
Me voy a afeitar.
Me voy a maquillar.
Pero no para hacer algo productivo, no para quedar bien ante nadie ni presentarme en una de las tantas hipócritas y aburridas reuniones de negocios que tuve a lo largo de la semana.
Me voy a arreglar para mí mismo. Para salir, seguir emborrachándome y agradecer a la vida todo lo que tengo.
Y a Dios, porque es viernes.
Thanks, god, it´s friday!

lunes, 1 de agosto de 2011

Bendita Ternura

¿Por qué en Perú nadie se ha dado cuenta de que Beto es uno de los mejores poetas contemporáneos?

A las citas me remito:

Todo lo que quisiera con orgullo extravagante es que me amaras. Que le dieras a mi carne fatigada la ocasión de envejecer perfectamente entre tus manos.

Beto Ortiz, Maldita Ternura

Venga, vengador. Es tu turno, ahora. Regresa aunque sea para despedirte. Siéntete en casa en este páramo y espera que lo peor haya pasado.
Y conviértete en nadie. Y una vez que lo hayas logrado, vénganos. Vénganos en tu reino. Aprovecha que ahora piensan que estás muerto, que no saben que aún existes. Que aún hierves, que aún ardes. Que aún jodes y maldices. No dejes que mueran sin decirte adiós.
Olvídate del tiempo. Límpiate el rostro de escupitajos. Desinféctate. Descaráchate. Cicatrízate. Pero regresa.
Todavía eres tú, el rey del despecho, todavía eres tú.


Beto Ortiz, Maldita Ternura

domingo, 31 de julio de 2011

Yo también salgo en pelotas



Pero no cobro, lo hago gratis, por amor al arte.
By the way, esta es la foto que algunos medios peruanos no se atrevieron a publicar.
Estoy igual a la enana incestuosa en la portada de su dizque novelita, aunque con varios kilos menos y un photoshop decente.
A propo de cacabrejos y chukys del palco: ¿Debería pedirle perdón a una señorita que dejó a las bellas Cami y Pao en la calle?
No, no, no, dear bataclana, don´t get confused. Más bien ella debería pedir disculpas públicas, por desalojar a dos mujercitas peruanas de su casa familiar y separarlas definitivamente de su padre.
Algo que por cierto, a mí jamás, en ocho años de relación, se me pasó por la cabeza hacer.
Así que las lecciones de moral, a otro lado. Conmigo no, putitas, conmigo, NO.

pd. gracias a mi fotógrafa oficial, Victoria Poma, por la imagen.

viernes, 29 de julio de 2011

Cholo Power


A riesgo de quedar como una marica irrespetuosa (sí, claro, una vez más) me atrevo a efectuar la siguiente observación:

El señor Humala podrá ser un orador bueno o malo, un presidente capaz o un improvisado, un embustero chavista o un Lula moderado.

Podrá ser todo eso y mucho más, pero lo que nadie, ni hasta la mismita Cuculiza fujimorista puede negar, es que Ollanta tiene unas piernas de espectáculo.

Oh my! Se ve que los trotes diarios hicieron efecto, tanto que si miro para abajo, más allá de los ojos del primer mandatario, soy capaz de olvidarme de la investidura presidencial y todo...

Sepan perdonar el exabrupto. No es más que un halago, y va con el mayor de mis respetos.

Chicas, ¿ustedes qué opinan?

jueves, 28 de julio de 2011

No llores por mí, Perú



Como decimos en Argentina, esta mañana Nadine Heredia peló vestuario.
Al parecer, la nueva primera dama del Perú le dijo adiós a los jeans y polos medio comunistas para dar paso a un vestuario demasiado glamoroso, ostentoso y algo estrafalario. Eso pensarán muchos de los peruanos que no le guardan simpatía.
A mi parecer, el traje plisado en raso color fucsia que eligió para la asunción de su esposo resultó elegante, impecable, exquisito. La realza, la destaca, la glamoriza de una manera primorosa.
Nadine se cristinizó (en clara alusión a mi presidenta).
Cristina se evitizó (en referencia directa a la primera dama peronista).
Dicho todo esto, creo estar en condiciones de hacerme la siguiente pregunta:
Nadine, ¿será la nueva Evita peruana?

martes, 26 de julio de 2011

Mi chica peruana



Quiero estar en Miraflores, y que aquella semana de locura se convierta en un año, en dos o tres.

Quiero sentir eso que ustedes llaman frío, eso que para nosotros es un clima primaveral con el que da gusto salir a pasear.

Quiero, si se puede, si no es mucha molestia, caminar por el Parque Kennedy con el paso lento, apesadumbrado, observando con cierta ternura y algo de envidia a las decenas de jovencitos que allí se juntan a huevear, a chapar, a lo que sea.

Quiero ir a la sandwichería La Lucha y pedirme un especial de lomo saltado con todas las salsas posibles, unas papas con salsa tártara y un jugo de piña, naranja y fresa. Quiero comerlo en la barra y detener la vista en la cartelera llena de periódicos y reírme porque salgo en la portada de unos cuantos, mientras me pregunto dónde han quedado la decencia y el buen gusto que mi madre se empeñó en transmitirme.

Quiero pasar por la churrería Manolo y clavarme (así le decimos en Buenos aires a los atracones de comida) todos los churros que pueda, embadurnados con chocolate caliente, y ver cómo el estómago me dice basta, se queja, pide clemencia, y a mí no me importa nada porque sé que aquel puede ser un momento irrepetible y no estoy seguro de cuándo volveré a vivirlo.

Quiero sentarme en la pollería Kirico, frente al parque Kennedy, pedir una ensalada de pollo bien sazonada y una porción del choclo más grande el mundo, el más delicioso y fascinante choclo que jamás se haya visto. Y mientras como mi ensalada, dejo que el camarero me engría, que me cuente su vida entera y me ofrezca, como cortesía, una sabrosa chicha morada.

Quiero caminar por una avenida apacible hasta el Larcomar, dar una vuelta por las tiendas, toparme cara a cara con el mar del Pacífico y pensar que algún día tendré el valor de arrojarme en parapente.

Quiero caminar por el malecón un día de semana, cuando la gente parece estar demasiado ocupada para andar paseando frente al mar, y soñar con que algún día viviré en Lima y tendré un depa ahí mismito, con una deslumbrante y abrumadora vista al horizonte infinito.

Quiero caminar por el centro de Miraflores y tomarme cuatro cervezas seguidas mientras converso con el editor de un importante diario peruano que me cuenta uno a uno, entre risas y carcajadas, todos los chimes de chollywood.

Quiero entrar a un casino rimbombante y sentir que estoy en el no país, en la no región, en el no distrito, y perderme entre los jugadores de todas las razas y colores que dejan la vida en una ruleta.

Quiero ir al súper Vivanda a las tres de la madrugada y comprarme una Inkacolita helada, unos chocolates La Ibérica y un balde de piña pelada y cortada en pedacitos.

Quiero pasar a buscar a Beto por el hotel un sábado a mediodía, ir a almorzar, reírme y llorar con sus historias y caminar juntos por Benavides ante la mirada atónita, inquisidora o simpática de los demás transeúntes.

Quiero ir al Ovalo Gutierrez y bajarme del taxi para que me tomen fotos al lado del cartel gigante que han puesto sobre una librería para promocionar mi nueva novela.

Quiero caminar por la calle y que la gente me grite ¡Corbacho!, que las señoras se acerquen a darme besos y me digan que están de mi lado.

Quiero estar ahí y no estar acá.

Quiero creer que ése puede ser mi destino, que soy un errante vagabundo que no encuentra su lugar en el mundo, un eterno inmigrante que no soporta estar más de tres meses en su ciudad porque se aburre, porque estando cerca de su familia los problemas se multiplican o porque está harto de soportar la economía de un país que no tiene remedio.

Quiero estar en Miraflores, caminar por Miraflores, vivir en Miraflores.

Porque Buenos Aires es un chica linda, pituca, muy fría y altanera. Es tan creía que nadie la soporta, tan frívola que nunca se relaja, tan bella que a veces dan ganas de pegarle y mandarla al carajo.
Como ahora, que llevo menos de dos días aquí y ya la detesto.

Extraño a mi chica peruana, a la cálida Miraflores, y mientras escribo esto me pregunto si aún estoy a tiempo de recuperarla.

lunes, 25 de julio de 2011

Otra entrevista


Gracias Gigi de Hola a Todos por tu genial entrevista.
¡Tienes una energía y un buen humor envidiables!

Les dejo los links, por si les divierte...

http://www.youtube.com/watch?v=TJodRy0yIgc

http://www.youtube.com/watch?v=Ux9roUP51rI

pd. la chica de la foto es Sani, quien me acompañó durante todo el viaje a Lima. ¡Gracias amiga!

domingo, 24 de julio de 2011

New blog

El de Beto Ortiz.
Mi manager, consejero editorial, asesor legal, representante comercial y padrino emocional.
Ahora, con esta columna, convertido también en mi defensor literario.
¡Chéquenlo!

http://betoortiz.lamula.pe/

sábado, 23 de julio de 2011

Hasta pronto



Iba a decir adiós, pero preferí no usar esa palabra tan triste.
Las despedidas no son mi fuerte. Soy como un niño caprichoso que no sabe comprender por qué todo concluye al fin.
Ahora ando medio medio.
Espero en el aeropuerto de Lima, me tomo fotos con la gente, saludo a los que me gritan ¡Corbacho! como si realmente me quisieran.
Debería sentirme contento. El viaje fue un éxito, la presentación del libro no pudo haber estado mejor.
Sin embargo, me encuentro algo tristón.
Este mediodía, antes de partir, almorcé con Beto en uno de los restaurantes de Gastón.
Estuvimos solos, tres horas, hablando de la vida. Me contó todo lo suyo. Le conté todo lo mío.
Y por momentos nos quedábamos callados, mirándonos a los ojos.
No hay nada sexual en lo que digo, no me malentiendan.
Aunque sí hay romance, un crush que se siente pocas veces en la vida ante esas personas capaces de embrujarnos con sus palabras.
Fue duro despedirme de Beto, abrazarlo en la puerta del hotel y no saber cuándo volveré a verlo.
Un amigo así no aparece todos los días. Una conexión semejante se da pocas veces en la vida.
Beto para mí es Lima y mi nuevo libro y la feria y todo el cariño de tanta gente que jamás olvidaré.
Por eso ahora tengo ganas de llorar, aunque me contengo porque estoy en un aeropuerto y no conviene ponerse melancólico.
Guardaré mis lágrimas para Buenos Aires.
Y cuando esté solo, helado, en mi depa casi vacío de los suburbios porteños, voy a llorar como un tonto hasta que se me sequen los ojos.
Chau Lima, chau Beto, chau a todos los peruanos y peruanas que me quisieron como pocas veces en la vida.
No voy a decirles adiós, porque lo último que se pierden son las esperanzas.
Les diré hasta pronto, hasta la vueltita, los veo luego, a mi regreso.
Ojalá me extrañen y quieran que vuelva.
Ojalá, mi Beto querido, me recuerdes y me escribas mucho y sepas que tus pequeños grandes gestos me han hecho, al menos por una semana, el chico más feliz del mundo.

viernes, 22 de julio de 2011

Nueva firma

Para los que se quedaron con las ganas o no han podido venir el miércoles, hoy hacemos una nueva firma de libros en la feria.
Los espero a las siete de la noche, cámara en mano, para estamparles mi nombre en sus ejemplares y tomarnos una fotito.
¡Pasen la voz!

Por cierto...

Me presenté varias veces en la Feria del Libro de Buenos Aires y hasta tuve el honor de firmar ejemplares en la de Madrid (donde nadie conoce al loco, al igual que en mi ciudad natal).
Entonces, shut up, intelectualiodes fracasados, que mucho se quejan pero bien que les gustaría hacer reventar la inauguración de la feria en Lima, como ocurrió el miércoles pasado.
Gracias a todos los peruanos y peruanas que dijeron presente.
Los quiero con el alma, y gracias a ustedes he vuelto a ser un hombre feliz.
No saben cuánto los voy a extrañar, los llevo en el corazón, para siempre.
Se me pianta un lagrimón...

So drunk in Lima

Vengo de Lola, un bar gay de Miraflores.
Estoy borracho. Muy.
El lugar es bonito, los tragos buenos, la música genial.
Pero la gente...
Chicos, ¿por qué son tan acartonados? ¿Por qué me miran de reojo y cuchichean sobre mí en lugar de venir a saludarme, como lo hacen las chicas por las calles de Lima? ¿Acaso los gays somos más maricones que las mujeres?
No lo sé, pero luego de esta noche fría, y recordando el cariño de tantas chicas en la feria de ayer, dan ganas de volverse heterosexual.
Sería genial, porque tras una semana intensa en esta apasionante ciudad, puedo decir sin tapujos que la mujer peruana va de frente. Las chicas no arrugan, ponen el pecho, buscan lo que quieren.
En cambio nosotros, los maricas, nos miramos solapadamente en la pista de baile de una disco de ambiente y nunca nos atrevemos a encarar al chico que nos gusta, aunque por dentro nos estemos muriendo de ganas de apapucharlo.
Así es, pues. Gracias a la histeria masculina, me voy de Lima sin probar la salchipapa.
Aunque todavía tengo tiempo hasta el sábado en la tarde.
¿Any suggestions?

jueves, 21 de julio de 2011

Lleno total


Para mi sorpresa, la presentación en la feria fue un éxito descomunal.
Todavía no me lo creo.
Gracias, peruanos y peruanas, por tanto cariño.
Hoy puedo decir que me siento uno más en este maravilloso país.
Y les juro que me pongo a llorar.
Llorar maquillado.

pd 1. Beto, te quiero.

pd 2. NO TENGO FB NI TWITTER, SON IMPOSTORES!

miércoles, 20 de julio de 2011

Se solicita protección

A los seguidores de este blog que vengan a verme en la feria, les ruego que estén atentos a posibles huevazos, escupitajos y todo tipo de agresiones hacia mi persona.
Yo sé que ustedes me quieren y me van a proteger.
Así que, si ven a algún loco enviado por la watona pasiva con una bolsa de huevos en la mano, no duden en denunciarlo a los policías que estarán custodiando mi presentación.

Entonces, los y las espero hoy, a las 7 pm, en la Feria Internacional del Libro.

¡No me fallen!

Dear Mr. Bayly



Si esta es tu defensa... ¡estás frito!

Gracias

Al señor Aldo Miyashiro, por ser un conductor imparcial, por haber leído mi libro y haberse portado como un excelente profesional.
Las demás, son decorado.

lunes, 18 de julio de 2011

Te amo. Infinito.

Se picó la Urraca

Magaly querida,

Como era de esperarse, arrugaste con el segundo round.
Don´t worry, mamita, todos sabemos de dónde vienes y a donde vas (¿a la cárcel, de nuevo? Quién sabe...).
En fin, que te habrás puesto de acuerdo con tu amiguita Ximenita para boicotear mi novela.
Pues bien, darling, te explico: los títulos de las columnas periodísticas no son propiedad de nadie. De hecho, el Morir Maquillado de la columna del loco fue sugerido por quien te escribe en el año 2007.
Si no fuera así, ¿crees que sería tan idiota de arriesgarme a recibir una demanda por plagio?
Cierto, me olvidaba que tú de leyes no sabes nada.
Si fueras ducha en el tema, no serías una EX PRESIDIARIA.
Cuídate, ampayera, que uno nunca sabe qué le depara el destino.
¿Te gustaría volver a Santa Mónica?

pd. Gracias por promocionar mi presentación en la Feria del Libro. El día que a ti te llamen para inaugurar un evento semejante, hablamos. Y te recuerdo, por si no lo sabes, que también firmé ejemplares en la de Madrid y Buenos Aires, ¿ok?

Enemigo Público

Mañana estaré mano a mano con el chino Aldo Miyashiro.
¿Se animará Mónica Cabrejos?
¡No se lo pierdan!

BDP en vivo

Va un resumen de mi visita al set de Beto Ortiz, hoy lunes.
Si quieren la entrevista completa, búsquenla en youtube o en la página de Panamericana.
¡Gracias Beto!

http://www.youtube.com/watch?v=0VHBkmUqSbI

domingo, 17 de julio de 2011

Lima, are you ready to rock?


Llegué a Lima ayer sábado a las diez y media de la noche.
No han pasado 24 horas desde mi arribo, pero al momento pude hacer lo siguiente:

-Recibí mi nueva novela (¡quedó divina!)
-Conocí a mis editores peruanos.
-Concedí dos reportajes para televisión abierta.
-Me entrevisté con una vidente que sólo auguró éxitos en mi vida (¿debo creerle?)
-Comí lomo saltado (delicia absoluta).
-Tomé Inca Kola (love it).
-Me emborraché con pisco del tradicional Hotel Bolívar (un trago y tu vida está en peligro).
-Fui a la discoteca Downtown y bailé Lady Gaga.
-Me tomé muchas fotos y hasta firmé autógrafos (?).
-Desayuné jugo de piña.
-Caminé hasta Larcomar y no tuve coraje para subirme a un parapente (casi lo hago, pero recuerden que soy marica).
-Tomé un taxi a Barranco y me perdí entre sus callejuelas.
-Tomé otro taxi de regreso al hotel, y en el camino quedamos atascados por el desfile patrio de Wong.
-Ví el desfile, aplaudí las carrozas más bizarras y bailé con Jandy Feliz.
-Me comí un churro en Manolo (sublime).
-Regresé al hotel, destruido.

Ahora son las siete y media de la tarde del día domingo y mi cuerpo pide a gritos unas horas de descanso.
Se las daré, porque lo merece. Pero en la noche, cuando me recupere, volveré muy fresco al ruedo.
Lima, la incansable, me espera con los brazos abiertos. Y no la pienso defraudar.

jueves, 14 de julio de 2011

Dear Urraca


Como es de público conocimiento, la semana que viene estaré de visita promocional en mi adorada Lima.
La última vez, mi querida Magaly, tú me invitaste, me llevaste, me pagaste, me entrevistaste y luego -cuando me fui, claro está- me atacaste.
Ahora regreso con la frente en alto. Vuelvo para abrir la Feria del Libro, con una nueva novela bajo el brazo y mucha tela por cortar.
Estaré en varios programas, daré muchas entrevistas, me verás hasta en la sopa.
Sin embargo, siento que tengo una cuenta pendiente contigo.
Quiero un segundo round, un tete a tete, un face to face para que nos veamos las caras y nos digamos todo de frente, como corresponde. Esta vez sin mails impresos, sin papeles molestos que te distraigan, sin pruebas ridículas del loco y su lacaya toque X.
Tú y yo, solos y sin libreto.
A ver qué tan valiente eres.
¿Te atreves?

(foto: Victoria Poma)

lunes, 11 de julio de 2011

Nueva entrevista

Gracias a Fabricio y Daniel, los chicos de elcomercio.pe
¡El reportaje ha quedado fantástico!
Congrats para ellos, espero que les guste.
Va el link:

http://elcomercio.pe/espectaculos/851996/noticia-corbacho-este-libro-termino-exorcizar-mis-demonios-pasado

You think that I´m strong. You´re wrong, you´re wrong

Comenzó el raid mediático. La loca despechada sale a la cancha munida de su implacable artillería venenosa. Los buitres aguardan sigilosos la contienda. Quieren sangre, sudor y lágrimas.
Quieren verlo todo en vivo y en directo, registrar la primicia, ser testigos del dolor ajeno y sentir que, después de todo, sus vidas no son tan malas como creen.

Y yo estoy aquí, preparando mi viaje a Lima, coordinando entrevistas, sesiones de fotos, midiendo lo que digo y lo que no digo.
Espero ansioso mi libro, ya quiero ver a mi bebé recién salido de la imprenta, y así sentir que tanto esfuerzo ha valido la pena, que la historia se cierra de manera impresa y quedará registrada para siempre en un amasijo de papeles cargados de tinta negra.
Ahora toca ser malo, gracioso, irreverente. Toca maquillarse, ponerse una máscara y creerse el más vivo de todos los tontos que nos morimos por figuretear.
¿Qué nos habrán hecho de niños, me pregunto yo, para depender tanto de lo que diga el resto de la gente?
Mi madre no sabe contestarme, y su falta de respuesta lo dice todo. Mi padre, bien gracias; si algún día lo veo les aviso. Mi hermana, desde el cielo, tampoco puede darme una respuesta. ¿Alguien sabe por qué estoy tan loco?

Mientras pienso en todo esto mirando por la ventana de un bar, en la radio suena mi principito inglés Robbie Williams.
Tú piensas que soy fuerte, dice cantando. Te equivocas, repite, te equivocas.
Luego me distraigo, entro a un diario peruano y leo los poemas que él le dedica a sus hijas. Me detengo cuando se pregunta si Lola derramará un par de lágrimas el día en que su padre se convierta en polvo.
Pronto, se encarga de aclarar él, más pronto de lo que muchos creen.
Entonces lloro porque sé que es verdad.
Y me siento una mierda por hacerlo mierda.
Y compruebo que, como dice Robbie, no soy tan fuerte como muchos creen.
No soy tan malo, tan diva alocada, tan loca despechada.
Al menos no lo soy cuando tomo mi café en el bar de siempre, un lunes helado de julio, y leo que él se quiebra y se da cuenta de todas las cagadas que propició, de toda la gente a la que dañó.
Lloro un rato y luego me recompongo.
Contesto las preguntas de un periódico, termino de elegir una foto retocada en la que me muestro sin ropa y sé que es tiempo de salir al ruedo, de divertirme y divertirlos.
Y luego recuerdo otra canción de Robbie, la que dice Let meeeee, eeentertein you, y entiendo que es hora de entretenerlos, de maquillarse y jugar a la loca despechada.
No se preocupen, mi queridos lectores, que me ocuparé de no defraudarlos.
Pero sepan, mis más fieles seguidores, que no todo es lo que parece. Yo no soy tan fuerte y, aunque adoro entretenerlos, aquí no encontrarán más que a un tonto melancólico, un idiota muy triste, despechado y machucado por los puñetazos de la vida, que han sido muchos y muy fuertes.
¡Que comience el show!

jueves, 7 de julio de 2011

La puntita

Aquí está lo poco que han pasado hoy en Buenos Días Perú, del encuentro que tuve con Beto en Buenos Aires. Mañana habrá mucho más.
Debo decir que la luz, en ciertos casos y planos, no me favorece en lo absoluto.
I´m sorry for you, guys...

http://www.youtube.com/watch?v=ku23q_euvMU

pd. ¡hagan copy paste para ver el video, que aquí no logro linkearlo!

NO USO TWITTER, HAY UN TONTO QUE SE HACE PASAR POR MI, ¡PERO ES FALSO!

martes, 5 de julio de 2011

Adelanto




¡Aquí está! Una espiadita del reality porteño que grabamos con Beto en mi ciudad.
Para los que creían que esto nunca saldría al aire...
¡Chúpense esa mandarina!

http://peru.com/espectaculos/10240/noticia-beto-ortiz-anuncia-su-encuentro-corbacho

pd 1. gracias a Peru.com, siempre me mantienen informado sobre todo lo que pasa allí.
pd 2. ni bien Beto me pase la fecha de salida al aire, se las cuento.
pd 3. recuerden que para ver las fotos en grande, basta con clickear sobre la imagen.

lunes, 4 de julio de 2011

La envidia es lo que mata

Parece... que la watona pasiva y la enana hobbit se han puesto verdes de la envidia al enterarse que estaré inaugurando la Feria del Libro en Lima.
¿Por qué digo esto? Porque desde el anuncio, no han parado de llegarme insultos y amenazas, tanto al blog como a mi dirección personal (que muy poca gente tiene).
Pues bien, aprovecho este medio, que al parecer visitan de manera asidua, para decirles lo siguiente:
Nada detendrá mi visita a Lima, que es inminente, y ningún amedrentamiento impedirá la publicación de esta novela, aunque la verdad los deje muy mal parados.
Yo no tengo la culpa, mi querida hobbit, de que a tu librito no lo haya comprado ni tu abuela y por eso no te llamen ni para barrer papelitos en la feria (aunque todos sepan que estarás en Lima viendo a la teen Avril Lavigne, que por cierto, ya estás grande para esos trotes).
Tampoco soy responsable, mi estimada watona pasivota moribunda empastillada, de que tus libros ya no se publiquen fuera de Perú, y mucho menos de la cancelación simultánea de todas tus bazofias televisivas.

No no no, darlings, el daño se lo han hecho ustedes mismos.
Su caída en picada no es cosa mía, en absoluto.
Así que déjense de escupir amenazas absurdas y sigan dedicándose a subir fotitos al FB, como si tuvieran doce años cada uno.
Aunque yo me pregunto: ¿Y si en lugar de eso se dedicaran a escribir buenas obras, no creen que los llamarían para inaugurar la próxima feria del libro? Sigan intentando, lo último que se pierde son las esperanzas.
Pero pónganse a escribir y déjense de huevear en la web, es un consejo de amigo.

Por último, ¡Basta de mostrar fotos de la engendra! ¿No ven que todo el mundo se dará cuenta de que no se parece a la watona pasiva? ¿Y el ADN, dónde ha quedado?

jueves, 30 de junio de 2011

¿Les gusta?




Esta es una posible foto para los afiches de promoción del nuevo libro.
¿Qué les parece?

pd 1. sean clementes, ¡está sin retocar!
pd 2. la cambié, esta es más expresiva, ¿verdad?

Falso Twitter

Este idiota (@LUIS_CORBACHO) es otro impostor.
¡No lo sigan!
No tengo twitter ni Facebook oficial, así que solo me pueden seguir por aquí, ¿ok?

martes, 28 de junio de 2011

I was born this way…



Hace más de veinte años, cuando tenía doce, fui al peluquero y le pedí que me rapase la cabeza. Salí de ahí pelado, como un cadete del ejército, pero feliz porque no tendría que volver a lidiar con mi pelo enredado cada día, antes de ir al colegio.
Al llegar a casa, mi madre estaba molesta, gritona, con cara de amargada. Le pregunté qué le pasaba. No me contestó. En ese momento me quedé con la intriga, no supe cuál era su problema, qué la tenía tan malhumorada. Ahora, con el tiempo, presumo que se trataría de mi padre, de alguna de las mil y una cagadas que se mandó a lo largo de su vida.
Pero aquel día no entendí nada. Mi madre me regañó, me trató muy mal, horrible, y cuando la enfrenté
–porque ya desde chiquito tenía ese defecto de no saber quedarme callado- me dijo, a los gritos, que mi corte de pelo había quedado espantoso, que fuera al espejo del baño y me mirara la narizota y las orejas de elefante que había heredado de mi padre.
Fue lo más feo que me han dicho en la vida. Tanto, que pasan los años y sigo recordando aquel episodio como si hubiera ocurrido ayer.

Después, claro, vino el trauma. La herida quedó abierta, nunca pudo cicatrizar. Será por eso que hasta el día de hoy tengo problemas con mi aspecto. Debe ser a causa de las inseguridades transmitidas a través mi madre que me sigo mirando al espejo con miedo, pensando en los retoques que debería practicarme, o voy aterrorizado a las sesiones de fotos que pretenden inmortalizar mi complicada fisonomía.
Sin embargo, todavía no me atrevo a ingresar a un quirófano para resolver cuestiones estéticas. Será la desidia, la pereza o la falta de convencimiento -de motivación para verme más guapo- lo que me frena a cambiar, de una vez por todas. También, claro, el terror a quedar aún peor de lo que estoy ahora.

A veces sueño con lo genial que sería verse guapo. Que la gente se pare a mirarte por la calle, que todos los chicos caigan rendidos a tus pies. Pienso en lo fácil que transitaría la vida de esa manera. En las puertas que se abrirían, en lo relajado que me resultaría andar así, espléndido, y hacerme fotos sin culpa, ir a la tele sin el más mínimo temor al ridículo.

Pero las cosas no son como uno quiere. La realidad es dura, el espejo no miente.
Entonces, ¿qué se puede hacer? Pienso en la respuesta y me acuerdo de Lady Gaga, del reportaje que leí esta mañana sobre ella y su fenomenal éxito A PESAR DE… (así decía la nota) su tremenda fealdad.
Gaga, en el primer corte de su nuevo disco, Born this way, dice que es bella a su manera, que Dios no comete errores y que todos debemos aceptarnos tal cual somos, ser felices con nuestra mounstruosa fealdad y no regirnos por los modelos de belleza impuestos desde los medios.
¿Quién se traga ese sapo? ¿Acaso Valeria Mazza es rica y famosa por su horripilancia? ¿Será que si estoy en una disco gay, llega Brad Pitt y se para a mi lado, vendrán más chicos a levantarme a mí, por mi belleza -digamos, exótica- que a él, por su evidente sex appeal? ¡No way, José! Las cosas como son. Las supervivencia, en este mundo, es de los más guapos (recomiendo un libro ad hoc, de Nancy Etkoff).

Mientras tanto nosotros, los orejones narizones, los flacos estilo larva, los excedidos de peso, los bajos muy chatos, las flacas muy chatas y todo el zoológico que no se parezca a los envidiables –y odiables- Bradgelina, nos conformamos con las sobras de los lindos, con los elogios al alma y los halagos al corazón, y vemos cómo una fea, la más fea de todas, conquista el mundo con sus canciones, hace gala de su exagerados rasgos y nos da una lección de estética transgresora.
¿Seremos capaces de aceptar, como Lady Gaga, que somos bellos a nuestra manera? ¿Ustedes, qué opinan?


pd. La ilustración que engalana este escrito es obra de la genial artista y diseñadora Sandra Pelligró, que además de talentosa e inteligente, es mi mejor amiga y será quien, dentro de dos semanas, viaje conmigo a Lima.
Pueden ver más de su trabajo en http://www.flickr.com/photos/sunshinelollipop22/

sábado, 25 de junio de 2011

Chicas, las amo


Las espero a todas este 20 de julio, en la Feria Internacional del Libro de Lima.
Estaré inaugurando el evento y presentado mi nueva novela, Morir Maquillado.
A la que me robe un beso, le regalo un libro.
¿Quién se anima?

pd. chicos, no se impacienten, para ustedes también hay... ¡pero no en público!

jueves, 23 de junio de 2011

Datazo

Había decidido dejar de hablar del personaje, pero este dato lo amerita.

Me llega una información de muy buena fuente que da cuenta del bajo rating y futura cancelación del espacio del loco en Miami.
Así es, su programucho de La Mega, una cadena de cubanos exiliados que nadie ve, no alcanza los dos puntos de rating. Por lo tanto, se ha decidido no renovar el contrato.
¡Ups! ¡Qué pena, cuánto lo siento! Te has quedado sin show en Lima y sin chamba en Miami.
¿Qué hará ahora la enana incestuosa? ¿Le pedirá dinero a su hermano a cambio de más favores sexuales?
¿Regresará a Lima para seguir trabajando de vendedora en una librería?
¿Se animará a vender mi nueva novela, que sale allá en julio?

Stay tuned!

pd. mis nuevos editores me han contado que la enana de la sopa, o como se llame, fue un fiasco total que no alcanzó los 500 ejemplares. No te aflijas, enana, ahora tienes un bebé que justifique tus fracasos profesionales...

miércoles, 22 de junio de 2011

La celebración



Anoche hubo boda. Fue mi tío, de 67. Eterno soltero, nunca una novia. Todos, comenzando por mí, dudábamos de su hombría. Sin embargo, ahora, encontró a la mujer de su vida y se casaron con bombos y platillos.
Hacía años que no usaba terno. ¿Les gusta el que me mandé a hacer? Pienso usarlo cuando vaya a la tele peruana, en breve. Mi mami se puso todo encima. Brillos más animal print más pluma inglesa en la cabeza. Too much, le dije, pero no me hizo caso. Fuimos juntos a la maquilladora, ella, mi hermana, mi abuela y yo. El único varón de la familia que fue a la maquilladora es quien escribe. Dios, qué marica. Tanto, que a la hija de la novia, una jueza de la corte suprema, le dije, al presentarme, que yo era el puto de la familia. Sí, el champagne hizo estragos en el poco pudor que me queda. Mi hermana, que también trabaja en la corte, no me perdona el exabrupto. Lo siento, dear Carol, soy lo que soy. Te avergüenzo, lo sé, la desubicación y el figuretismo me brotan por los poros.
En fin, que la boda fue lo máximo, aunque todavía me duela la cabeza. Pronto, cuando me recupere, prometo una crónica descarnada del evento. La high society porteña lo merece, por idiotas.
See you guys, ¡más pronto de lo que creen!

lunes, 20 de junio de 2011

Maldita ternura


¿Quieren saber qué hicimos Beto y yo un fin de semana entero recorriendo las calles de Buenos Aires arriba de mi Honda Fit?
Las partes aptas para menores serán emitidas brevemente en el aire de Panamericana. El resto, tal vez, lo subimos a youtube.
Hay entrevistas varias, declaraciones explosivas, guía turística de mi ciudad, guía gay de Palermo, desayunos, almuerzos, cenas, teatros, discotecas, caminatas, shopping, un adelanto exclusivo de mi nueva novela y mucho, muchísimo más.
Beto me cayó muy bien, digan lo que digan.
Me pareció un personaje tierno, incomprendido, de mirada triste, de semblante melancólico. Un provocador algo cansado que necesita estar tranquilo, dormir mucho, descansar.
Beto me resultó un buen tipo.
Y al que no le guste, que se vaya, que no mire, que no lea, que cambie de canal o se mude a otro blog.
Beto seguirá en la tele. Yo seguiré escribiendo (y tal vez en la tele también, por qué no).
Mientras tanto, otros y otras, desde el exilio, no podrán evitarnos.
I´m sorry for you, querida.
A llorar, a la iglesia.

viernes, 17 de junio de 2011

Visita internacional

Si todo sale bien y no hay problemas con los vuelos, este fin de semana viene a verme desde Lima uno de los personajes más importantes del Perú. Les aseguro que se van a sorprender cuando me vean en la tele.
¿Quién será? ¡Hagan sus apuestas!

miércoles, 15 de junio de 2011

I kissed a girl… ¡y me gustó!



El sábado besé a una chica. No era la primera vez, claro, pero hacía mucho tiempo que no probaba. Años, casi diez.
El beso inicial sucedió a los diecinueve, con mi primera y única novia. Soledad, la chica en cuestión, tenía dos años menos que yo y todavía estaba en el colegio. Era la hermana de mi mejor amigo. Era del Opus Dei. Yo, todavía, no era la loca escandalosa que soy ahora. Ella y toda su familia, actualmente, deben odiarme y sentir vergüenza de mí, porque han dejado de hablarme y hacen de cuenta que no existo.
La cosa es que Soledad besaba de mil maravillas. Tenía una boca grande, muy sensual, y unos ojos celestes que me encandilaban con su mirada. Cuando nos besábamos en mi auto, los viernes y sábados por la noche, yo me ponía todo duro y ni se me pasaba por la cabeza la idea de ser gay. Sin embargo, nunca llegamos a hacerlo. En un año de relación no pasó nada, no hubo sexo de ningún tipo, no alcanzamos la segunda base ni mucho menos la tercera. Cero punto cero.



Luego vino Camila, con la que salí menos de un mes y quien hasta el día de hoy es una de mis mejores amigas. Con Cami no hubo buenos besos, no hubo química. Cami quiso acostarse conmigo a la semana de conocerme. Será por eso que cortamos.
El último beso femenino que recuerdo ocurrió en una fiesta de la revista para la que trabajaba. Estaba tan borracho que terminé enrollado con la columnista de sexo, una pelirroja infartante que ahora es famosa, presenta noticias en la tele y sale con el ministro de economía de mi país. Bien por ella, que triunfó. Mal por mí, que ni siquiera pude complacerla una noche, cuando nos besamos hasta el hartazgo, fuimos a su depa y, en el momento clave, yo comencé a vomitar.
Nunca supe si era la borrachera o su intimidad al desnudo, frente a mí, pero el punto es que no lo hicimos, que nunca lo hice con ella ni con ninguna otra mujer. Soy virgen, sí. Virgen de chicas, aunque suene increíble.

¿Y qué pasó el sábado?, se preguntarán. Es cierto, besé a una chica. Lo admito, la toqué más de la cuenta. Confieso, froté sus bubbies contra mi pecho y me gustó.
La ignota en cuestión, de la que desconozco nombre, profesión o paradero, tenía unos veintipocos, era rubia -muy rubia-, de pelo rizado al extremo, vestía una minifalda negra y un top muy ajustados, exhibía un cuerpo firme -adecuadamente delgado- y hablaba con una voz aflautada que al poco tiempo de intercambiar palabras me resultó insoportable. Pero besaba bien. Y era linda. Y se mostró tan desenfadada que logró conquistarme. Se atrevió a tomar la iniciativa conmigo, no le importó que yo le confesara, en medio de la música bochornosa del antro y con dos tequilas encima, que no me gustaban las mujeres –en el sentido sexual, me refiero.
Nada de eso pareció detenerla. Dijo que amaba a los gays. Dijo que yo era un desperdicio. Aseguró que no parecía una loca. Afirmó que algo de hombría debía de tener, y luego me besó sin vacilar, acarició mi espalda con sus manos suaves, pequeñas, desconocidas para mí, hasta llegar a mi cuello y apretarme contra su preciosa cara angelical. Luego llevó mis manos a su pecho. No me desagradó. Enseguida las condujo a su parte de atrás, lo que me pareció muy excitante. Le acaricié la espalda y más abajo y continué besándola en la boca con cierta pasión. La chica me calentaba, tanto que hasta pensé en invitarla a mi casa.
Pero luego vino la catástrofe. Mi mano en su parte de adelante, mi incomodidad, una impresión desagradable y la confirmación de que soy el puto más puto del mundo. No pude seguir. No logré complacerla. No fui el macho que hubiera querido ser. Sin embargo, aquella situación, lejos de traumarme –como a muchos que ustedes conocen y prefiero no volver a nombrar-, me causó gracia, dio comienzo a una risa incontenible y propició esta frase muy argentina que salió de mi boca, casi sin pensar en lo que estaba a punto de pronunciar. Lo siento, mi amor, le dije. ¿Sabés que pasa? Que a mí me gusta la pija más que el dulce de leche. ¿Me dejo entender?

pd. La chica de la foto es Katy Perry, mi nueva ídola pop, la que inspiró el título de este post y por quien me haría completamente heterosexual.

martes, 14 de junio de 2011

Relaciones carnales


Humala se reunió con Cristina Fernández

El presidente electo dice que su visita a Argentina busca “mejorar las relaciones, mejorar no solo lo económico y comercial, sino lo cultural”.

Fuente: peru21.com

Gracias, Ollanta. Permítame decirle que yo he sido un precursor en esto de mejorar las relaciones culturales, sociales y hasta carnales entre Argentina y Perú. Me alegra saber que usted continuará con mi legado.
Por otra parte, me encantaría seguir cultivando la hermandad entre ambos países, ya sea a través de Diego Bertie, Bernie Paz, Christian Meier o el galán peruano que usted considere pertinente.
A tal fin, espero sus instrucciones.

pd. ¿Vieron la sonrisita que Nadine le hace a mi presidenta Cristina? Si tuviera que ponerle uno de esos globitos de pensamiento, diría lo siguiente: Sí, mamita, ríete que yo seguiré tu camino. Cuando Ollanta deje el poder, ¿quién crees que postulará a la presidencia?